Repetir, contar, chequear, tocar… y volver a tocar…
TOC TOC TOC

Una epidemia silenciosa
El TOC (trastorno obsesivo compulsivo) es una patología del cerebro que actualmente afecta al 2,5% de la población y suele ser denominada por los investigadores “la enfermedad secreta”, debido a que las personas que la padecen hacen grandes esfuerzos por disminuirla o se aíslan de su entorno, muchas veces para evitar burlas o descalificaciones. La gente con este cuadro suele demorar hasta 15 años en consultar al especialista, lo que implica muchísimo tiempo de padecimiento sin ayuda médica.
Se manifiesta a través de obsesiones y compulsiones. Las obsesiones pueden ser pensamientos, ideas o sentimientos recurrentes que aumentan la ansiedad. Las compulsiones o rituales son pensamientos o conductas consientes que intentan reducir la ansiedad (ejemplo: verificar, chequear, repetir, etc.). Sin embargo, cuanto más recurrentes, ejercen el efecto contrario con el aumento de la ansiedad. Pese a que la persona con un trastorno obsesivo compulsivo, reconoce la irracionalidad de dicha conducta, no puede parar de hacer dichos rituales por el carácter compulsivo. Este trastorno resulta sumamente perturbador, ya sea por el tiempo que insumen los rituales, como también por el deterioro que le provoca a la persona en las distintas áreas de su vida: funcionamiento laboral, social o familiar.
Esta enfermedad es de inicio temprano y suele aparecer en la segunda década de la vida, pero en un tercio de los pacientes los primeros síntomas se presentan a partir de los 10 años de edad.
Este trastorno tiene un componente hereditario, aproximadamente se da en un 25% de las personas que tienen familiares con la enfermedad y no necesariamente se manifiesta de padres a hijos de forma lineal.
El ritual de lo habitual
El TOC se caracteriza por la presencia de obsesiones y compulsiones de carácter recurrente. Las personas que los padecen tienen una conducta donde prevalece la rigidez en su forma de ser, la falta de capacidad de relajarse y de disfrutar, la duda, la indecisión y el procrastinar (postergar las cosas para hacer después).
Existen diversos comportamientos repetitivos que pueden ser motores (por ejemplo lavarse las manos, ordenar cosas, chequear otras) o acciones mentales (contar, repetir palabras al azar, rezar), que socialmente son tomados con liviandad, pero que en el fondo causan angustia y afecta seriamente la calidad de vida. Las personas con TOC pasan por lo menos una hora de su día con estos pensamientos y rituales.
Paso clave
Como psicoterapeuta especialista en todos los trastornos mencionados considero que el “TOC”, es una enfermedad que amerita ser tratada por la posibilidad de recuperación de la funcionalidad de la persona. “El primer paso y el más importante es vencer la vergüenza y consultar.”






